El Tribunal concluyó que el accidente fue consecuencia de la concurrencia de actividades peligrosas. Determinó que el conductor de la ambulancia incumplió la señal de “pare” y no verificó la cesión del paso, comportamiento que constituyó la principal causa del accidente. No obstante, el motociclista también contribuyó al resultado al no ceder el paso pese a escuchar la sirena del vehículo de emergencia. Por ello distribuyó la incidencia causal en un 70% para la ambulancia y un 30% para el motociclista, modificando las condenas indemnizatorias y manteniendo la sanción por juramento estimatorio excesivo.
El contenido completo de esta providencia no está disponible en formato digital.
